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5 SORPRESAS QUE ME TRAJO MI SEGUNDO EMBARAZO

Actualizado: 8 de may de 2018

Misma mamá, embarazos diferentes.


Cada mujer es diferente y cada cuerpo reacciona al #embarazo de una manera distinta. Así como algunas #mamás pasan por mucha incomodidad y malestar, otras deben cuidarse al punto de permanecer en reposo por condiciones de alto riesgo y otras lo viven como si nada, sin complicaciones. Lo que nunca imaginé es que yo misma podría tener dos experiencias tan diferentes y es que además de que el cuerpo cambia con el paso de tiempo, mis circunstancias también eran otras.


Aquí las cinco cosas que me sorprendieron cuando estuve en estado por segunda vez:


1. El cansancio. Con Dani, el cansancio me dio duro las primeras y últimas semanas del embarazo. Con Isabella, estuve agotada las 37 semanas, sin excepción. No es que ahora sea muy diferente la situación, pero sí existe un desgaste propio del esfuerzo que el cuerpo hace al crear vida. ¿La gran diferencia en mi caso? Además de ser 2 años mayor, tenía a un nené de 15 meses necesitando mi atención desde que se levantaba hasta que dormía.

Quería pasar la mayor parte posible del tiempo con él, pero me frustraba no poder estar al 100%. En mi primer embarazo, después del trabajo llegaba en la noche a echarme en el sofá y mi esposo tan lindo hacía la cena y me ayudaba con las tareas de la casa. Con Dani no podía hacerlo. Estaba perpetuamente feliz y muy, muy cansada a la vez.

La buena noticia (para las que están pensando en tener un segundo nené) es que las mamás sacamos fuerzas de donde no tenemos y de manera casi milagrosa, logramos estar allí para nuestros hijitos y esposo, y lo hacemos todo bien, aunque pensemos que no es así. Somos lo máximo :)

2. Los malestares. Mi primer embarazo fue un paseo en ese sentido. La segunda vez pasé más de la mitad lidiando con náuseas y dolores de espalda, me dio una infección en los riñones y los dolores de cabeza eran súper fuertes. La forma de la barriga también era muy diferente. Según mi doctora, esto se debía a la posición de los bebés. Dani estaba volteado (bridge), motivo por el que nació por cesárea. Isabella estaba de cabeza desde la semana 20. La gente me decía que estas diferencias en mi cuerpo eran porque el primero era niño y la segunda, niña. Quién sabe en realidad, lo cierto es que mi cuerpo lució y reaccionó diferente en ambos casos.


3. El estado de ánimo. Pasé el primer embarazo un poco nerviosa por la cantidad de información que tenía y los temores que me venían a la mente cuando me enteraba de posibles complicaciones. Mi segundo embarazo fue un paseo en ese sentido. Me sentía más relajada porque ya había pasado por este proceso una vez. También estaba mejor preparada emocional y espiritualmente esta vez.

Cada vez que llegaban los #temores y las #culpas, en vez de pensar en lo que podía salir mal, reemplacé los pensamientos negativos por positivos y declaré y declaro diariamente que mi bebé está bendecida, que #Dios protege cada día de su desarrollo y que el tiempo de gestación sería súper especial para nosotras dos y toda la #familia. Y así fue. Los malestares del segundo embarazo no me impidieron disfrutarlo al máximo.

4. La preparación. Siento que mi segundo embarazo fue muy fácil en este sentido también. Ya teníamos la experiencia anterior y sabíamos qué es lo que realmente necesitábamos y qué no. Teníamos muchas cosas que habíamos guardado de Dani, por lo que casi no gastamos y hasta el baby shower fue también mucho más fácil de armar. La experiencia nos dio la practicidad para manejar nuestros recursos sabiamente y prepararnos de lo mejor para la llegada de Isabella.


5. La recuperación de la #cesárea. Para mi sorpresa, la recuperación de mi segunda cesárea fue una maravilla. Recuerdo los dolores de la primera vez, los calmantes que tuve que tomar por semanas y lo que me tardé en sentirme más confiada para caminar bien. Con Isabella, caminé cuatro horas después de la cirugía y casi no sentía dolor. Los calmantes fuertes los tomé por tres días, salí del hospital un día antes de lo usual y mi cuerpo volvió a la normalidad mucho más rápido que la primera vez.


Qué manera tan especial tiene nuestro cuerpo de regenerarse y levantarse más rápido la segunda vez. Claro está, siempre va a depender de nosotras el cuidarnos bien y darle a nuestro cuerpo el tiempo que necesite para recuperarse, pero en mi caso, a pesar de pequeñas complicaciones post-parto que sufrí esta segunda vez, la cirugía fue lo más fácil del nacimiento de nuestra nenita.


Fotos: www.hazelr.com

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